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🍽️ Cómo preparar pollo con ajonjolí en casa

Aviso: Este artículo se generó o editó con ayuda de inteligencia artificial. Usa la información como referencia y verifica por tu cuenta los datos importantes.

El pollo con ajonjolí es un platillo popular de piezas crujientes de pollo mezcladas con una salsa dulce y sabrosa, y terminado con semillas de ajonjolí tostadas. Su textura encantadoramente crujiente y sus sabores equilibrados lo convierten en un favorito para las comidas familiares y las ocasiones festivas.

Primero, conozcamos los pasos básicos para preparar este delicioso platillo con este tutorial generado por IA.

Los tutoriales generados por IA son solo una referencia. Al cocinar, adapta los pasos a las condiciones reales.

🧆 Ingredientes

  • 300 g de pechuga o muslo de pollo deshuesado
  • 2 cucharadas de fécula de maíz
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de salsa de soya
  • 1 cucharada de vino Shaoxing
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 2 cucharadas de cátsup
  • 2 dientes de ajo, picados finamente
  • 1 trozo de jengibre del tamaño del pulgar, picado finamente
  • 2 cebollines, picados
  • 2 cucharadas de semillas de ajonjolí tostadas
  • Aceite vegetal para freír
  • Sal al gusto

🍳 Preparación

  1. Prepara los ingredientes:

    • Enjuaga la pechuga o el muslo de pollo con agua fría y sécalo con toallas de papel. Retira el exceso de grasa o tendones.
    • Corta el pollo en piezas uniformes del tamaño de un bocado (de unos 2 a 3 cm) para que se cocine parejo.
    • Casca el huevo en un tazón y bátelo ligeramente.
    • En un tazón para mezclar, combina las piezas de pollo con 2 cucharadas de salsa de soya, 1 cucharada de vino Shaoxing y el huevo batido. Mezcla bien y deja marinar al menos 15 minutos para intensificar el sabor y ablandar la carne.
  2. Cubre el pollo:

    • Espolvorea 2 cucharadas de fécula de maíz sobre el pollo marinado. Mézclalo hasta cubrir cada pieza de manera uniforme. La fécula ayudará a formar una capa crujiente al freír.
  3. Calienta el aceite:

    • Vierte suficiente aceite vegetal en una olla profunda o un wok para sumergir las piezas de pollo (unos 5 a 7.5 cm de profundidad).
    • Calienta el aceite a 170–180 °C (340–355 °F). Para probarlo, deja caer un trocito de pan o masa; debe chisporrotear y subir pronto a la superficie.
  4. Fríe el pollo:

    • Agrega con cuidado las piezas de pollo cubiertas al aceite caliente, por tandas. No llenes demasiado la olla, porque bajaría la temperatura del aceite y el pollo quedaría aguado.
    • Fríe cada tanda de 3 a 4 minutos, volteándola de vez en cuando, hasta que esté dorada y bien cocida. El pollo debe flotar y sentirse firme al presionarlo.
    • Retíralo con una espumadera y déjalo escurrir sobre una rejilla o toallas de papel para quitar el exceso de aceite.
  5. Prepara la salsa:

    • Calienta 1 cucharada de aceite en un wok limpio o una sartén grande a fuego medio.
    • Agrega el ajo y el jengibre picados; saltéalos durante 30 segundos, hasta que suelten su aroma, sin quemarlos.
    • Añade 2 cucharadas de azúcar, 2 cucharadas de vinagre, 2 cucharadas de cátsup y 1 cucharada de salsa de soya. Revuelve para integrar.
    • Cocina la salsa a fuego suave de 2 a 3 minutos, revolviendo con frecuencia, hasta que espese y se vea brillante.
  6. Mezcla el pollo con la salsa:

    • Agrega las piezas de pollo frito a la salsa. Mézclalas rápida y suavemente para cubrirlas de manera uniforme.
    • Continúa salteando de 1 a 2 minutos para que la salsa se adhiera al pollo y se caramelice ligeramente.
  7. Termina y sirve:

    • Espolvorea semillas de ajonjolí tostadas y cebollines picados.
    • Sírvelo de inmediato, caliente y crujiente, para disfrutar su mejor textura.

🧼 Preparación de ingredientes y consejos

  • Elección del pollo: Usa muslo para que quede más jugoso, aunque la pechuga es una opción más magra. El pollo fresco ofrece la mejor textura.
  • Limpieza: Enjuaga siempre bien el pollo y sécalo con toallas de papel para eliminar el exceso de humedad, que puede hacer que salpique el aceite.
  • Temperatura del aceite: Mantén el aceite entre 170 y 180 °C (340–355 °F) para que quede crujiente. Si está demasiado frío, el pollo absorbe aceite; si está demasiado caliente, se quema.
  • Consistencia de la salsa: Cocínala a fuego suave hasta que espese lo suficiente para cubrir el dorso de una cuchara. Si está muy líquida, cocínala un poco más; si está muy espesa, agrega un chorrito de agua.
  • Semillas de ajonjolí: Tuéstalas en una sartén seca a fuego bajo hasta que estén doradas y aromáticas para darles un sabor más intenso.
  • Para servir: Sírvelo inmediatamente después de mezclarlo con la salsa para conservar el empanizado crujiente. Si lo preparas con anticipación, mantén el pollo y la salsa separados hasta el momento de servir.
  • Punto de cocción: El pollo está listo cuando sus jugos salen claros y su temperatura interna alcanza 75 °C (165 °F).

💡 Consejos

  • Usa muslo de pollo para que quede más jugoso.
  • Tuesta las semillas de ajonjolí para intensificar su aroma.
  • Ajusta el azúcar al dulzor que prefieras.
  • Sírvelo de inmediato para conservar su mejor textura.

Dónde probar Pollo con ajonjolí

Después de leer este tutorial, ¿te parece complicado y tardado preparar este platillo en casa?

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